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Las lesiones deportivas
Por Angel Molinero




Un peligro en el entrenamiento que no debe subestimarse

INTRODUCCIÓN

Si llevas algún tiempo entrenando, éste concepto te resultará ciertamente familiar. La práctica del culturismo, como cualquier otra modalidad deportiva, no está exenta de riesgos, ya que la intensidad de los entrenamientos puede favorecer situaciones de peligro físico. Por ello, conocer éstos riesgos de antemano puede suponer un elemento determinante, siendo a la vez, la medida de prevención más efectiva.

En el culturismo se ejercitan la totalidad de grupos musculares a la máxima intensidad, no obstante, podemos afirmar que merecen especial atención la espalda, rodillas, codos y hombros, ya que se trata de zonas muy proclives a la lesiones.

Para ordenar el contenido de éste artículo de un modo coherente, se ha estructurado en base al siguiente guión:

Introducción.

- Factores que ocasionan una lesión.

TIPOS DE LESIONES

- Las Lesiones más importantes y su tratamiento.

PREVENCIÓN DE SEIONES.

- Notas complementarias de prevención.

- Tratamientos más importantes.

- Prevenciones más importantes.

- Conclusiones finales.

FACTORES QUE OCASIONAN UNA LESIÓN

A título genérico, los errores más

comunes que se cometen son el sobreentrenamiento, el uso de pesos excesivos, la ejecución incorrecta de los ejercicios y el ignorar los avisos de nuestro cuerpo, como son el dolor y el agotamiento físico y psicológico.

Debemos entender el dolor como un sistema de alerta natural en nuestro organismo, por lo que saber interpretar éstos avisos puede resultar de mucha utilidad; sentir un determinado tipo de “dolor” durante los entrenamientos puede ser consecuencia de la intensidad con la que entrenamos, pero también puede ser debido a la falta de recuperación o incluso por una lesión que necesita atención médica.

En ése momento, el primer paso y más importante, es consultar a un facultativo o un fisioterapeuta. En muchos casos, acudir a remedios caseros o sencillamente continuar entrenando con la misma intensidad, puede agravar la magnitud del daño y, en algunos casos, incluso separarnos del gimnasio temporalmente o para siempre.

TIPOS DE LESIONES

Existen dos tipos de lesiones: las crónicas y las agudas.

Lesiones crónicas: Son las que se producen por el uso y abuso de una articulación o un músculo. Este tipo de lesiones son asociadas principalmente a culturistas que no varían sus sistemas de entrenamiento y realizar los mismos ejercicios durante años. La última consecuencia de una lesión crónica puede ser el abandono definitivo de los entrenamientos. En algunas ocasiones, la aparición de lesiones crónicas son consecuencia de alguna alteración del aparato locomotor previa a la práctica deportiva. Por ello, los chequeos médicos periódicos son la fórmula de prevención más importante.

Lesiones agudas: Se trata de lesiones repentinas y generalmente de gravedad, como por ejemplo la rotura de un hueso o un desgarro muscular, y su reconocimiento temprano permite dirigir un tratamiento médico que la mayor parte de las veces será totalmente curativo.

LESIONES MÁS COMUNES

A continuación se tratará de describir las lesiones más comunes, con sus características diferenciadoras y su primer tratamiento.

Esguinces: Es la rotura de ligamentos, que son las bandas fibrosas que unen los huesos de una articulación, por un estiramiento excesivo de los mismos. Se caracterizan por la presencia de dolor inmediato alrededor de una articulación y al cabo de unas horas suele venir acompañada de hinchazón de intensidad variable. Es recomendable la aplicación de compresas de hielo (ojo, nunca apliques hielo directamente) hasta poder ser atendido adecuadamente por un traumatólogo.

Lesiones musculares: Generalmente se producen como consecuencia de una tracción brusca sobre un músculo que se está contrayendo. El dolor suele localizarse en un área muy específica y aumenta al contraerse o estirarse el músculo afectado. Al cabo de unos días suele aparecer un hematoma, ya que la sangre diseca los planos musculares hasta depositarse bajo la piel. El modo más adecuado de reponer una lesión muscular es aplicar compresas de hielo y un vendaje compresivo suave hasta que sea visto por un médico. (ojo, nunca se debe masajear la zona, pues se podría empeorar el alcance de ésta lesión).

Lesiones óseas (fracturas): Para provocar una fractura se requiere un traumatismo con cierta energía, por ejemplo en una caída o golpe directo con un objeto contundente. Se produce un dolor localizado, acompañado de hinchazón de aparición rápida y dificultad o imposibilidad para mover las articulaciones adyacentes. obviamente, es necesario alejarse de cualquier actividad física, y es preciso inmovilizar el miembro. En caso de evidenciarse deformidad ósea, en ningún caso deberá intentar corregirse, ya que pueden lesionarse otras estructuras tales como vasos y nervios.

Pinzamientos: Se produce cuando los nervios, los tendones, los músculos o los ligamentos quedan aprisionados en el punto de contracción de una repetición. Al tratarse de una de las lesiones más comunes y, por tanto, bastante conocida, entiendo no merece la pena detenerse en exceso sobre ella, sencillamente destacar que la ayuda que un buen fisioterapeuta puede aportar.

La Tendinitis: Es la inflamación de un tendón. Los tendones son gruesas cuerdas fibrosas por las que los músculos se insertan en los huesos. Su función es transmitir la fuerza generada por la contracción muscular para el movimiento de los huesos. Existen muchas patologías asociadas a la tendinitis, aunque la más común es la tendinitis de bíceps o inflamación del tendón largo del bíceps. Se produce por abuso del bíceps y se produce una inflamación y un hiperdesarrollo del tendón. El mejor modo de prevenirla es realizar un precalentamiento adecuado y el tratamiento más adecuado el reposo aplicando calor local y antiinflamatorios. El tratamiento más adecuado es el descanso.

La Bursitis: Es la inflamación de una bursa. Las Bursas son pequeñas bolsas que facilitan los movimientos de los músculos y tendones sobre el hueso. Se sitúan junto a las articulaciones. Los síntomas son el dolor y la incapacidad de movimientos en la articulación situada junto al tendón o bursa afectados. Se suele inflamar la zona y las áreas mas frecuentemente afectadas son los codos, hombros, pies, tobillos, rodillas, caderas, muñecas y dedos. El tratamiento más adecuado, al igual que con la tendinitis, es el descanso.

PREVENCIÓN

El mejor tratamiento para las lesiones es paliar en la medida de lo posible los factores que las propician, principalmente:

- Efectuar un calentamiento adecuado.

- Observar la intensidad del trabajo (cantidad y calidad).

- Propiciar un adecuado desarrollo de todos los grupos musculares.

- Contemplar medidas de seguridad activas (cinturón, rodilleras, coderas, etc...)

- Efectuar estiramientos antes, durante y después de cada entrenamiento.

- Observar los mecanismos de alerta de nuestro cuerpo (pe: dolor).

Posteriormente pasaremos a comentar con mas detalle cada uno de ellos.

Notas complementarias de prevención: Para confeccionar cualquier programa de entrenamiento, es preciso tener en cuenta los factores del individuo en cuestión (edad, peso, sexo...) y su morfología. De igual modo, es preciso contemplar un trabajo completo en todos los músculos de modo proporcionado.

TRATAMIENTOS Y PREVENCIÓN:

Tal y como se ha significado distintas veces en éste artículo, la opinión de un médico o fisioterapeuta es fundamental en cualquier caso. No se debe sustituir por remedios caseros o la opinión de otros individuos que, con la mejor intención, podrían estar recomendándonos el remedio más contraproducente.

Cualquier lesión debe ser consultada a un profesional de la salud inmediatamente. De éste modo, y a través de técnicas de incuestionables resultados, como ultrasonidos, masajes o estimulación eléctrica, podremos recuperar el ritmo de los entrenamientos en un periodo de tiempo razonable.

Tratamientos provisionales mientras puedes ser atendido por un facultativo:

Hielo: Es recomendable para casos de tendinitis y bursitis. Basta con colocar hielo en la zona afectada e intenta realizar un estiramiento suave. El hielo reduce la inflamación y evita las adherencias. Nunca debe ser aplicado de modo directo sobre la zona dañada. Para su aplicación es preciso envolver una bolsa de hielo en una toalla.

Antiinframatorios: Para dolores de intensidad leve, principalmente en extremidades, un antiinflamatorio antes del entrenamiento favorece la recuperación.

Flajas: Para las lesiones leves de espalda, el uso de algún antiinflamatorio y una faja de neopreno mantendrá el calor en la zona y ofrecerá un refuerzo leve a la zona afectada.

Proteínas y Aminoácidos: El cuerpo necesita más proteínas y nutrientes cuando se tiene una lesión, ya que debe iniciar un proceso de recuperación. Por ello, resultaría de gran ayuda aumentar el consumo de proteínas y aminoácidos durante la recuperación.

Cartílago de Tiburón: Resulta de gran ayuda para paliar problemas artríticos, la artritis reumatoide, y la tendinitis. Reduce el dolor, la hinchazón, la inflamación, y estimula la acción de los glóbulos blancos, lo que ayuda al organismo a combatir las infecciones y reducir el tiempo de la recuperación.

Aspirina: Te podrás beneficiar de sus efectos antiinframatorios con su ingesta antes y después de los entrenamientos, y antes de acostarte por la noche. Con sus efectos antiinflamatorios reduce la inflamación y el dolor. La dosis debe ser indicada por un facultativo, teniendo en cuenta los efectos negativos que pueden ocasionar en el organismo.

SISTEMAS DE PREVENCIÓN MÁS COMUNES

Análisis de sangre: Es muy conveniente realizarse chequeos médicos periódicos y de un modo puntual cuanto sientas alarmas en tu cuerpo, como dolor en la articulaciones o rigidez cuando despiertas. resulta muy importante determinar si padeces problemas reumatoides o la velocidad de sedimentación en tu sangre no es adecuada.

Estiramientos: No olvides realizar estiramientos antes, durante y después de cada entrenamiento. Nuestros músculos deben adaptarse, recuperarse y crecer paulatinamente.

Intensidad del trabajo (cantidad y calidad): Nuestro cuerpo tiene un límite natural. Alcanzarlo y rebasarlo representa una situación de peligro muy alta. Vigila igualmente cualquier síntoma que pueda significar un sobreentrenamiento. El culturismo es un estilo de vida que requiere mucha disciplina, pero también mucha constancia, no pretendas obtener un físico musculado en pocos meses a través de interminables sesiones de gimnasio. Con éste proceder, estarás favoreciendo el estancamiento o incluso la destrucción de los músculos que has logrado con tanto esfuerzo.

Propiciar un adecuado desarrollo de todos los grupos musculares: Diseña tus rutinas teniendo en cuenta que todos tus grupos musculares deben desarrollarse armónicamente. Incidir únicamente en el crecimiento de aquellos músculos que más te gusten provoca un desarrollo desequilibrado e, indirectamente, conlleva situaciones de sobreentrenamiento.

Contemplar medidas de seguridad activas: Un buen entrenamiento equivale a un trabajo de intensidad, y es preciso proteger aquellos puntos más vulnerables de nuestro cuerpo. Cuando sea necesario, es recomendable utilizar un cinturón para proteger la espalda baja, así como rodilleras, coderas, etc...

Observar los mecanismos de alerta de nuestro cuerpo (pe: dolor).

No dudes en tomarte un pequeño descanso cuando tu cuerpo te de muestras de agotamiento o incluso dolor. Es preferible descansar durante unos pocos días que propiciar una lesión que te puede apartar del gimnasio durante mucho tiempo o incluso para siempre.

Descanso cuando se presente una lesión: Cuando se presente una lesión, es necesario tomar un tiempo de descanso para que el cuerpo inicie el proceso de recuperación. Esta observación, que parece bastante lógica, no es observada en todos los casos.

CONCLUSIONES FINALES: A través de éste artículo, hemos repasado los riesgos que más importantes, cómo atender una lesión y qué debemos hacer para, en la medida de lo posible, evitarlos. Por último, y sin ánimo de resultar reiterativo, subrayar la necesidad de acudir a un profesional de la medicina siempre que sea necesario.


Feliz entrenamiento, amigos.









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