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Los chistes de culturistas |
3. Edad media... en algún sitio de Europa
Cena de celebración
del cumpleaños del rey. asisten a la cena toda la realeza, incluido el
marqués Cirilo y el conde Nicanor.
En esto que los
invitados se sientan a la mesa.
Deslumbrados por el
lujo de la mesa, la mujer del marqués de Cirilo le dice a su marido:
- ¡Ay! mira que
cubiertos mas monos, son de oro puro con brillantes y esmeraldas
incrustadas, anda, porfa coge uno de recuerdo, yo tengo que tener uno de
esos en casa.
- Pero cariño, un
poquito de por favor.
- ¡Ni por favor ni
leches! tu me coges un cubierto ahora mismo.
- bueno, bueno, no
te pongas así.
Así que el Marqués
Cirilo disimuladamente coge un cuchillo y se
lo guarda en el
bolsillo de su túnica.
Justo enfrente se
sentaba el conde Nicanor y su esposa que vieron la "faena".
la esposa, tanto
envidiosa le dice a su marido:
- anda, cógeme tú
uno a mi.
- pero cariño, ¡por
dios! como voy a hacer eso.
- que yo quiero
uno, si ella va a tener uno, yo también y,
- ¡no me discutas!
- bueno, lo que tu
digas.
Así que con el
mismo disimulo que Cirilo, Nicanor se dispone a coger el cuchillo, pero
con los nervios le entra un tembleque en la mano, y el cuchillo golpea
varias veces una copa.
- ¡clin! ¡clin! ¡clin!;
se hace un silencio y, Nicanor sonrojado sin saber que hacer, se levanta
y para salir del paso alza la copa y dice:
- Brindemos por su
majestad, por que cumpla muchos mas, ¡felicidades Majestad!
todos brindan y
Nicanor se sienta aliviado.
- de verdad, que
torpe eres, pero yo no me quedo sin mi cuchillo, así que ya lo estas
cogiendo.
- ¡Uf!, de verdad,
mira que te pones pesadita, pero el cubierto es valioso de verdad.
Así que de nuevo se
dispone a coger el cuchillo, pero nuevamente la mano le traiciona y
vuelve a golpear la copa.
- ¡clin! ¡clin! ¡clin!;
una vez más se hace un silencio sepulcral, por lo que Nicanor debe
ponerse nuevamente en pie y dice:
- Un brindis por su
majestad la reina; por ser tan buena anfitriona y estar tan guapa.
todos brindan y
Nicarnor se siente de nuevo aliviado.
- eres un inútil,
no eres capaz de coger para mi un miserable cuchillo.
- pero es
que...........
- ni es que, ni
nada, ¡quiero mi cuchillo y lo quiero ahora!
- pero es que no
puede ser, ya ves que mi temblorosa mano no me lo permite......
- ¿que no te lo
permite?, pues ya puede ir permitiendo porque, como no me consigas el
cuchillo ahora mismo, te monto un espectáculo aquí delante de todo el
mundo.
Así que el Nicanor,
ante la furia de su mujer, decide volver a coger el cuchillo, pero...
- ¡clin! ¡clin! ¡clin!
el silencio se hizo total y fríos sudores comenzaron a recorrer su
frente.
Se pone en pie y
viendo la cara de furia de su mujer dice:
- Permítanme que
les haga un truco de magia, ¿ven este cuchillo que tengo en mi mano?,
pues lo voy a hacer desaparecer. Lo introduzco en mi bolsillo, doy unos
pases magicos y... ¡flus! ¡flus! ; ¡Ciriloooooooooooooooooo!, mira en el
bolsillo de tu túnica. |